E.OTERO\SANTIAGO
Pousadas de Compostela ha sido una de las firmas pioneras en el impulso de la
hostelería con encanto. Durante la celebración del pasado Año Santo 99 estrenó el primero de sus establecimientos: el
hotel San Clemente, de dos estrellas. En el mes de abril el negocio abría sus puertas en un histórico edificio rehabilitado.
El mismo año, en el mes de julio, la empresa inauguró el
hotel Virxe da Cerca, de tres estrellas, ubicado también en un emblemático edificio de la ciudad localizado en la calle del mismo nombre. El alojamiento se completó con la reciente apertura del restaurante O Picho da Cerca.
La firma pionera en los establecimientos con encanto ampliaba su operación en el Casco Histórico en 2002 con la apertura del
Airas Nunes, en la rúa do Vilar. El hotel, de dos estrellas, se ubica en un caserón construido en el siglo XVIII sobre las ruinas de un edificio renacentista.
Sin embargo, Pousadas de Compostela también reserva en su carpeta de proyectos un nuevo establecimiento para el primer Año Santo del nuevo milenio. El próximo mes de abril la cadena prevé inaugurar un hotel de tres estrellas en la rúa do Pombal.
Completando la línea del turismo gastronómico iniciada por Pousadas de Compostela con O Picho da Cerca, dos nuevos establecimientos acaban de abrir sus puertas enfocados específicamente al disfrute del paladar.
En diciembre inauguraban casi simultáneamente el hotel gastronómico Tránsito dos Gramáticos y el
Sino, situado en la Algalia de Abaixo.
El primero está situado a escasos metros del arco de Mazarelos, por donde antaño entraba el vino en la ciudad. Quizás el espíritu de Baco ha alimentado la esencia de este local, preocupado por el diseño de su carta de menús. En la cocina de Tránsito dos Gramáticos, localizado en un emblemático caserón de Mazarelos, sólo entran ingredientes de primera calidad. Con esta base suprema se elaboran tanto recetas tradicionales como platos inspirados en los más modernos gourmets.
A escasos metros, en la Algalia de Abaixo, se encuentra el
hotel Sino, cuya puesta en marcha supuso la conexión de las dos Algalias a través de un callejón después de dos siglos. Se sitúa en una antigua casona del siglo XVIII ahora rehabilitada y actualizada con
tecnología de última generación dispuesta en todas sus dependencias. Sino, que ofrece un
alojamiento excepcional en el corazón del Casco Histórico, crea un
ambiente singular que mezcla tradición y vanguardia.
Cocina gallega a ritmo de chill-out en un salón presidido por una lareira.
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